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Vecinos disgustados con la gestión oficial
Hace cuatro meses el Cine Teatro 25 de Mayo recobró vida con una serie de festivales y películas en medio de expectativas y proyectos. Pero lo que debería ser motivo de alegría y satisfacción, últimamente despierta fuertes críticas. La agrupación Vecinos por el 25 denuncia que la histórica sala no está al servicio de la gente. Sus argumentos.

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Cuando
en abril se abrieron las puertas del Cine Teatro 25 de Mayo después de 26 años
de un doloroso olvido, el barrio se conmovió como pocas veces en estos últimos
años. Se palpaba una atmósfera de expectativa y emoción, además de los
recuerdos de los actos escolares y las películas en continuado. En fin,
sobrevolaron los sentimientos que todo villurquero de ley vivió en el mítico
Petit Colón. Después de tres meses de funcionamiento, distintos espectáculos y
películas desfilan por la sala en donde cantó Carlos Gardel hace 75
años. Esto debería traducirse en la satisfacción de todos los habitantes de
Villa Urquiza, pero no es así. Las fuertes críticas de la asociación Vecinos
por el 25 a la gestión de la directora del Complejo Cultural, Corina
Cruciani, y al Gobierno de la Ciudad se prestan para un debate acerca de
cuál debería ser la programación del 25 de Mayo y el interés real que hoy
despierta en el barrio.
En
un comunicado de prensa, Vecinos por el 25 denunció que el viernes 18 de julio
se presentó a Corina Cruciani una carpeta de proyectos de talleres, incluyendo
una lista de preinscripción de 220 vecinos. Esta propuesta fue trabajada por
docentes de plástica, danza, música, cine, teatro y literatura, con aranceles y
horarios. “La respuesta de la directora con relación a los talleres fue que
había algunas repeticiones, pero que además los de danza no se podían
desarrollar por problemas edilicios debido a que los pisos del complejo no
están en condiciones de ser usados en esa actividad”, dice el comunicado. Por
último, las críticas apuntan a la negativa de la puesta en funcionamiento de
los talleres por problemas contractuales.
Por
lo tanto, “el Centro Cultural seguirá sin abrirse, las aulas preparadas y
agregadas al edifico vacías y los vecinos sin los talleres que demandaban, ya
que no hay una propuesta alternativa del Gobierno”, se quejan desde la
gacetilla.
Tres meses, una mirada
Para
ahondar las críticas hacia el rumbo que tomó el Cine Teatro 25 de Mayo, dos
integrantes de Vecinos por el 25, Mónica Dittmar y Marcelo Távoas, hacen
ante El Barrio su balance
de estos tres meses de gestión. “Muchos vecinos nos mandan mails preguntando
por qué en el 25 de Mayo no hay teatro como en el San Martín -dice Dittmar-.
Después de tantos años de estar cerrado, los espectadores se levantan de sus
butacas y se van de la sala porque no entienden La Paranoia, de Rafael
Spregelburd”. Dittmar reconoce que apenas son tres meses y las condiciones
de trabajo no son las ideales porque “el Complejo Cultural no maneja
presupuesto propio y carece de figura jurídica”, pero es categórica cuando
sostiene que el 25 no tiene un perfil, proyecto, orientación e identidad
propia.
“Además
está al servicio del Gobierno de la Ciudad, no de los vecinos. Un lunes no
pudimos hacer nuestra reunión habitual porque se realizó un curso de
capacitación de liderazgo y supervivencia a cargo de Fernando Parrado,
un uruguayo que sobrevivió en los Andes. Al martes siguiente se hizo un
servicio de lunch al que asistieron Horacio Rodríguez Larreta y Mauricio
Macri”, acusa Dittmar. Távoas también formuló duras críticas a la gestión
actual del Cine Teatro: “Cuando la cosa es de arriba hacia abajo no sirve. Nos
parece que el Gobierno de la Ciudad tiene la marca de no dar participación, es
un gobierno de potestades. Como ganamos las elecciones, acá mandamos nosotros y
punto”, ilustra Távoas.
Pese
a los numerosos mails y llamados telefónicos, nos resultó imposible obtener las
declaraciones de Corina Cruciani, directora del Complejo Cultural, acerca de
estos primeros meses de gestión y sus diferencias de criterio con Vecinos por
el 25.
Sin programación
Desde
la apertura formal del Cine Teatro 25 de Mayo, este periódico ofreció a sus
autoridades publicar -sin cargo alguno- la cartelera de espectáculos. Así
sucedió en junio y julio, pero para esta edición fue imposible obtener la
programación del mes. Coincidentemente con esta dificultad se produjo la
renuncia de María Sureda, jefa de Prensa de la sala, luego de tres meses
en el cargo.
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