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Nota de archivo: AÑO: 14 - Nº 157 - ABRIL 2012
Esquina de la memoria
Saavedra y su Junta de Estudios Históricos
El barrio, fundado el 27 de abril de 1873 por el agente inmobiliario Florencio Núñez, ha contado a lo largo de los años con numerosos vecinos que se ocuparon de preservar su historia a través de una Junta. Hace dos décadas fue reflotada por Alberto Piñeiro, director del Museo Saavedra, y en la actualidad es presidida por Hugo Campos.
Por Eduardo Criscuolo
esquina@periodicoelbarrio.com.ar
Estoy parado en la esquina de Av. Ricardo Balbín (ex
Del Tejar) y la calle Plaza Oeste, a pasos de la estación, centro neurálgico
de Saavedra. El barrio fue fundado el 27 de abril de 1873 -el mismo día
que el vecindario de Núñez- por el prestigioso agente inmobiliario Florencio
Emeterio Núñez, secundado por los señores José María
Mascías, Arturo Echegaray, Juan Montes y Joaquín
Pedro de Rocha, comisión que decidió encomendar a dos ilustres
profesionales que proyectaran los lineamientos del nuevo centro de población:
el arquitecto Juan Buschiazzo y el ingeniero Laurentino Sienra Carranza.
La zona en cuestión (Saavedra-Núñez) se encontraba dentro del antiguo
Cuartel 5º del Pueblo de Belgrano y abarcaba desde las actuales Monroe hasta
la Av. General Paz.
Esas tierras cubiertas de alfalfares, con numerosos árboles,
atravesadas por un arroyo (el Medrano), chacras, quintas, hornos de ladrillos
y algunos modestos ranchos, fueron apareciendo en mi imaginación y las
comparaba con el paisaje actual, un barrio de numerosas casas, torres de departamentos
y calles pavimentadas. Claro, esa difusión de comercios instituciones,
escuelas y casas de familias con el tiempo fue conformando un conglomerado urbano
de indudable importancia. No faltó el vecino que lo intuyó y comenzó
a reunir a otros vecinos, hasta que por fin se llegó a formar una institución
más en el barrio: la Junta de Estudios Históricos de Núñez-Saavedra.
El agente inmobiliario (otro más) Amaro Eufemio Berrondo fundó
y presidió la Junta conformada por el arquitecto Carlos María
Frascara como secretario y los vocales Prof. Ariel Fernández Dirube,
Prof. Roberto Burton Meis, Carlos Molina y Vedia, Antonio Petillo
y Prof. Adela Tarraf. La Junta tenía su domicilio en la calle
O’Higgins 3202. Además contaba con miembros honorarios: Prof. Alberto
Córdoba, Prof. Carlos María Gelly y Obes, Lic. Jorge
Ferrer y Dr. Luis Malaponte.
Tenemos registros que certifican a un grupo de socios adherentes:
Luis Poirier, Dr. Lorenzo Porzio, José Palieri,
Héctor Railiac, Oscar Jofré, Lucio Quiroga,
Edgardo García, Miguel Malaponte, Carlos Poirier,
Juan Añón, Enrique Bayer, Dr. Pablo Martino y Hugo Petrone.
La Junta tuvo frecuentes actividades, tales como acceder al requerimiento de
alumnos de la escuela secundaria (privada) “José de San Martín”
y de la Escuela Normal Nº 8, que necesitaban un informe sobre acontecimientos
históricos del barrio. En noviembre de 1975 se adhirió a la colocación
de una placa recordatoria en la casa que habitara la poeta Alfonsina Storni,
en la calle Cuba 3011. Amaro Berrondo presentó al poeta David Martínez
y al hijo de Alfonsina, Alejandro Storni, que se refirieron a la personalidad
de la ilustre escritora de nuestra literatura. También se llevó
a cabo una conferencia sobre el tema “Orígenes de Buenos Aires: los barrios
de Núñez-Saavedra” en el Salón de Actos de la Comisión Nacional
de Energía Atómica.
La Junta tuvo participación en sesiones públicas
con casi todas sus similares, pero particularmente con las de San José
de Flores, La Floresta, Nueva Pompeya, Caballito, San Telmo, Palermo, Belgrano
y San Isidro, además de con las corporaciones del “Fondo de la Legua”
debido a los transcendentes hechos históricos que las unen. Asimismo,
en noviembre de 1976 publicó un “Boletín de la Junta de Estudios
Históricos Núñez-Saavedra”, del que estimo interesante se conozca su
sumario. Contaba con veinte páginas y paso a detallar la nómina
de sus colaboradores: Ariel Fernández Dirube, Editorial;
Amaro Eufemio Berrondo, La Ciudad de la Trinidad y los barrios
de “Núñez-Saavedra”; Alberto Octavio Córdoba, El Pueblo de Saavedra
proyectado en 1873 por el arquitecto Juan A. Buschiazzo y el ingeniero Laurentino
Sienra Carranza; Antonio F. Barciela, La sublevación de
la Campaña; y Carlos M. Gelly y Obes, Museo Histórico
de la Ciudad de Buenos Aires Brigadier General Cornelio de Saavedra. Actividades
historiográficas.
Pasaporte a la eternidad
El tiempo no para, sigue adelante, hacia el infinito, y se
va llevando todo, ese todo que luego se convierte en recuerdo. El 27 de abril
de 1993 el entonces director del Museo Histórico de la Ciudad de Buenos
Aires “Brigadier General Cornelio de Saavedra”, Lic. Alberto Piñeiro,
decidió refundar la Junta de Estudios Históricos de Núñez-Saavedra.
Se sumaron a esa idea los señores Rafael Berrutti, Miguel A. Malaponte,
Alfredo Noceti, Carlos Molina y Vedia y Edgardo Licen.
Esta institución realizó una tarea acorde con su temática,
contando para ello con un importante respaldo que es el museo.
Estamos en abril de 2011 y el 27, día de la fundación
de Saavedra, la Junta resuelve renovar su Comisión Directiva, que quedó
conformada de la siguiente manera: Lic. Hugo Campos, presidente; Alberto
Piñeiro, vicepresidente; Pablo Daniel Salini, secretario; Abel
Macchi, tesorero; y Valeria Sosa Ortega, vocal. Además actúa
como colaborador Nicolás Cobelli. La Junta se reúne en
Crisólogo Larralde (ex Republiquetas) 6289. Entre sus proyectos se destaca
un acto importante que se refiere al libro de Leopoldo Marechal, Adán
Buenosayres, un hito en la literatura nacional, además de conferencias
y visitas.
Vuelta de página
Las Juntas de Estudios Históricos indagan en la historia
del barrio objeto de su razón de existir. El antes y el después:
historia, lugares, personas y personajes, cultura, arqueología, arquitectura...
Es decir todo aquello que ha ayudado a forjar su perfil y a crear la identidad
que los singulariza. Yo fui Vicepresidente fundador de la Junta de Estudios
Históricos de Coghlan y así tuve la oportunidad de comprobar la
difícil tarea que deben asumir estas organizaciones para poder subsistir
en el tiempo. Esto viene ya desde la ex Municipalidad de la Ciudad de Buenos
Aires y sigue, sin prisa ni pausa, con el actual sistema de gobierno que rige
a la ciudad desde 1996. Salvo honrosas excepciones, las autoridades comunales
no han sido muy generosas con estas entidades.
Claro, hay instituciones como las Juntas de Estudios Históricos
de San José de Flores (que funciona desde 1938), Palermo, La Boca, Villa
Devoto y tal vez otras que no me es posible precisar que han logrado sobrevivir
y, por sobre todo, hacer cosas. Fíjese, amigo lector, que las Juntas,
sobre todo, colaboran en que el vecino sepa en qué barrio vive, por qué
a la calle donde tiene su domicilio le pusieron tal nombre y cómo esa
avenida tiene una vereda que es de un barrio y la de enfrente de otro... Cuesta
decirlo, pero el vecino no sabe casi nada del barrio en que vive. Y para eso
están las Juntas. Hay que ayudarlas de alguna forma.
Bueno, pasó un tren con destino a Retiro y el ruido
me sacó de este sueño. Me voy caminando despacio por la Av. Ricardo
Balbín hacia Congreso y me quedo pensando en que, la verdad, me gustaba
más el nombre de Avenida del Tejar...
Agradecemos al Lic. Alberto Piñeiro, director del
Museo Histórico Municipal “Brig. Gral. Cornelio Saavedra”, y al Lic.
Hugo Campos, presidente de la Junta de Estudios Históricos de Núñez-Saavedra,
por sus valiosos testimonios.
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